Sake: qué es, tipos y cómo se toma

Se le llama «vino de arroz», pero el sake se parece más a la cerveza en su elaboración: el arroz se fermenta. Es la bebida nacional de Japón y acompaña la gastronomía nipona con una versatilidad que sorprende a quien solo lo ha probado caliente y de mala calidad.
Cómo se hace
El sake nace del arroz pulido, el agua, la levadura y un hongo llamado koji, que convierte el almidón en azúcares fermentables. Cuanto más se pule el grano, más limpio y aromático resulta el sake. Ese grado de pulido define muchas de sus categorías.
Los tipos principales
- Junmai: puro de arroz, sin alcohol añadido; con cuerpo y sabor pleno.
- Ginjo: arroz pulido al menos al 60 %, aromático y afrutado.
- Daiginjo: el más refinado, con pulido por debajo del 50 %; elegante y delicado.
Frío o caliente
Al contrario de lo que muchos creen, los buenos sakes se sirven fríos o a temperatura ambiente, para no perder sus matices aromáticos. Calentarlo (atsukan) se reserva para sakes más robustos y sencillos, y resulta reconfortante en invierno.
Como maridaje, el sake tiene una virtud enorme: es bajo en acidez y no compite con el pescado crudo como sí puede hacer el vino. Por eso acompaña tan bien al sushi, al sashimi y a los platos delicados de la cocina japonesa. Un brindis con un kanpai y a disfrutar.